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FILTRO DE PARTÍCULAS DIÉSEL (DPF)

El filtro de partículas diésel (DPF) es un sistema de post-tratamiento de los gases de escape encargado de reducir las emisiones de los vehículos diésel capturando, almacenando y posteriormente eliminando las partículas de hollín resultantes del proceso de combustión.

Esta acción de eliminación de las partículas de hollín es conocido como la regeneración del filtro de partículas. Este proceso se lleva acabo aumentando la temperatura del filtro de partículas (entre 350-600ºC) para poder quemar las partículas de hollín acumuladas en el mismo y evitar que sean eliminadas por el tubo de escape. Evitando, además, de esta manera observar el conocido humo negro que solía aparecer por los tubos de escape de los vehículos diésel más antiguos.

Existen dos tipos de regeneraciones para el filtro de partículas: activa o pasiva.

 

Regeneración pasiva

La regeneración pasiva se consigue haciendo circular el vehículo a altas velocidades por una autopista. Estas altas velocidades permiten que la temperatura del escape aumente a niveles más altos de los que podemos conseguir conduciendo por la ciudad y que en consecuencia el hollín sea quemado.

Es recomendable una conducción a estas altas velocidades durante unos 30-50 min para ayudar a limpiar los filtros. En caso de que el vehículo no nos informe de que la regeneración se está produciendo, además deberemos agudizar nuestros sentidos para no interrumpir la regeneración.

Sin embargo, como este hecho no es siempre posible realizarlo con regularidad, existe otro tipo de regeneración posible.

 

Regeneración activa

En la regeneración activa se inyecta automáticamente combustible extra para poder llegar a la temperatura necesaria para activar el filtro y quemar las partículas de hollín. Este hecho suele suceder si la capacidad del filtro supera el 45% de su capacidad aproximadamente.

Puede suceder en estos casos que el proceso se inicie en un trayecto demasiado corto y que el filtro no llegue a regenerarse por completo durante el mismo. En estos casos es muy posible que el ciclo se pueda completar conduciendo durante unos minutos más a velocidad superior a 6-7 km/h.

Podemos saber si la regeneración se está llevando a cabo, para no detener el vehículo en ese momento, por los siguientes factores: cambios en el ruido del motor, ventiladores funcionando, un ligero aumento en el consumo de combustible, desactivación automática del sistema start/stop, mayor velocidad de ralentí o un olor acre del tubo de escape.

En caso de que la regeneración no se esté sucediendo, otra señal que nos puede indicar que el filtro está saturándose es el testigo que aparecerá en el cuadro de instrumentos. Esta señal suele aparecer cuando el filtro se encuentra alrededor del 75% de su capacidad.

Si no es posible desactivar el testigo o bien activando la regeneración pasiva o la activa, entonces es recomendable acudir lo antes posible a un taller mecánico para que puedan activar la regeneración forzada para evitar que el filtro se bloquee completamente y deba ser cambiado.

Este bloqueo de los filtros se puede ver acelerado por varios motivos:

  • Trayectos cortos a bajas velocidades (principal causa de bloqueos)
  • Vehículo con un mal mantenimiento general
  • Uso de un aceite motor no recomendado
  • Uso de combustibles de mala calidad
  • Conducir frecuentemente con bajos niveles de combustible o en reserva.

 

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